Gran Bretaña
Ya hemos hablado en alguna ocasión de la campaña mediática que OTAN está llevando a cabo desde que se desencadenó el conflicto en Ucrania para ensuciar la imagen rusa en Europa mostrando a Moscú como una amenaza para los países europeos utilizando como argumento situaciones cotidianas que no tienen importancia alguna pero a las que se les saca punta para acabar convirtiéndolas en incidentes alarmantes.
En los últimos días esta campaña mediática está rozando el mayor de los ridículos a cuenta de un submarino ruso y su travesía por el Canal de la Mancha.
Sin duda muchos pensarán que el medio no es el más serio para estas cosas o que incluso busca el sensacionalismo pero mí opinión es que sólo es una gota más dentro del goteo que desde el Ministerio de defensa Británico se deja constantemente caer y que viene precedido de un anuncio del Ministerio de defensa Holandés sobre la presencia de este submarino.
¿ Y dónde está el problema con ese submarino en estos momentos ?
La respuesta es sencilla, en ningún lado. El submarino 'Stary Oskol' es uno de los nuevos sumergibles de la clase Kilo mejorado que tras su construcción ha pasado las pruebas en el Norte y lleva a cabo la travesía hacia su zona de despliegue en el mar Negro. Esto supone que debe de pasar por el Canal de la Mancha, bordear la Península Ibérica, entrar al Mediterráneo por Gibraltar y atravesar los estrechos navales turcos para entrar en el mar Negro. Para más INRI lo hace en superficie y acompañado de un remolcador por lo que en ningún momento se pretende ocultar su despliegue, ni este está reñido con acciones tácticas en la región, sino que simplemente navega de la forma más cómoda posible hasta su destino.
En mí opinión, vender esta navegación como una situación fuera de lo normal o incluso como una amenaza hacia Europa, OTAN o la Gran Bretaña es simple y llanamente manipular la realidad y mentir descaradamente. Cosa que desde Europa y EEUU se viene presentando en los últimos años.
Esta forma de actuar a mí modo de ver está dirigida a manipular a la opinión pública de cara a futuros movimientos en Europa del Este. Estas estrategias militares probablemente serán impopulares pero si se esgrime una amenaza rusa contra nosotros serán mejor recibidas.