Análisis
Otro tema muy interesante. Según los rusos, este carro de combate que vamos a ver soportó 40 ataques de drones FPV durante la acción protagonista de esta entrada. Este es eñ comandante del blindado de marras:
Lo que comentan en TV Zvezda es que la tripulación de este carro de combate, "Ezhikom", que forma parte del 228º Regimiento de Fusileros Motorizados de la Guardia del Ejército ruso distrajo la atención ante los ucranianos mientras una columna blindada rusa avanzaba. Esto ocurrió en el sector de Dobropillia. Durante la acción el blindado recibió el impacto de 40 drones FPV ucranianos:

El enemigo disparó drones contra el tanque, con un total de aproximadamente 40 detonaciones. Sin embargo, la mayoría fueron inofensivas, ya que los drones se desintegraron al chocar contra sus cables. Los impactos que sí causaron daños no lograron detener el vehículo durante mucho tiempo.
Aclaró que se cubrieron un total de 12 kilómetros de esta manera. Finalmente, los drones destrozaron todas las ventanas triplex, pero esto no detuvo a la tripulación del tanque: el conductor simplemente abrió la escotilla y continuó conduciendo, aplastando las minas.
Al mismo tiempo, drones interceptores rusos monitoreaban activamente el tanque. Su objetivo era derribar tantos drones enemigos como fuera posible, permitiendo que el T-90 avanzara aún más y aumentando las posibilidades de que los equipos de asalto alcanzaran la línea de defensa.
Finalmente el carro de combate fue inmovilizado y la tripulación lo abandonó. El regreso hasta posiciones rusas evitando la caza de los drones y las unidades ucranianas les llevó una semana.
Cuando finalmente el tanque quedó inmovilizado, la tripulación lo abandonó y retrocedió a gatas, con extrema precaución. El conductor, Evgeny Peshkov, recordó más tarde que, al saltar del tanque, oyó pasar vehículos que transportaban aviones de ataque; el tanque les había dado a los soldados el tiempo suficiente y había detonado suficientes minas para permitirles superar la zona peligrosa. Todo valió la pena.
La tarea de la tripulación era llegar a una zona segura. Aventurarse en espacios abiertos era impensable, ya que atraer la atención de los drones pondría en peligro toda la retirada. Por consiguiente, el viaje de regreso duró una semana, incluyendo la previsión de mal tiempo, que habría permitido cruzar un campo a toda velocidad en un día soleado y tranquilo.
Estas son algunas capturas de la acción:
Impactos que se ven en este carro de combate en lo poco que muestran:
Otro aspecto muy interesante es que las acciones de este carro de combate estuvieron protegidas por los sistemas de drones antidrones rusos. Aquí muestran una interceptación de un drone ucraniano que estaba preparándose para atacar a este T-90M...en amarillo remarcado el drone FPV ucraniano antes de ser destruido por un drone interceptor ruso:
No recuerdo haber visto esto antes. El avance de los blindados es cubierto por los drones interceptores rusos. Lo dicho, es muy interesante.
La tripulación fue condecorada con la Orden del Coraje por esta acción.