Cosas de interés
Pues voy a continuar con esto aprovechando que parece que ha gustado el tema. Ya sabéis según sale...
Estábamos hablando de cómo en Irán y en Ucrania muchas cosas estaban quedando en entredicho porque la entrada en escena de nuevas soluciones de ataque mostraban que equipos y sistemas con vitola de invencibles habían quedado directamente fuera de juego. En tierra también se puede añadir mucho...
Sobre todo en el conflicto ruso-ucraniano se han incorporado muchas cosas que han cambiado y van a cambiar la guerra, ya la están cambiando. Pese a lo que muchos piensan, una de las claves de lo que vemos en Ucrania son las minas terrestres y no precisamente porque las nuevas soluciones de minado sean el no-va-más sino por todo lo contrario, son las vetustas minas de hace 60 o 70 años las que siguen complicando las cosas a todos, rusos, ucranianos y al que se quiera citar.
En situaciones como esta de la foto fueron las minas las que iniciaron la cadena de destrucción:
Después los vehículos fueron diezmados por los ataques con drones FPV (First Person View) pero las obsoletas y ancestrales minas terrestres fueron quienes en muchas ocasiones dieron el primer palo a las columnas o vehículos enemigos, de ambos bandos.
Ni que decir tiene la desproporción entre el coste de una mina y un blindado.
O sea, después de décadas de desarrollos anti-minas éstas siguen siendo igualmente válidas, lo que es preocupante para los diseñadores, desarrolladores y operadores de este tipo de soluciones antiminado.
Un ejemplo claro de cómo la tecnología no consigue encontrar una solución contra una amenaza simple, pese a todo lo que se nos vende desde fabricantes u operadores de todo tipo de soluciones antiminado.
Las minas han diezmado las flotas de vehículos y blindados enemigos, de ambos bandos, pero son una más de las soluciones que están dejando en entredicho -debate abierto- sobre el futuro del parque blindado y no me refiero al ruso o al ucraniano, sino a todo el parque blindado mundial. Las minas ya estaban y digamos que su impacto ha asombrado pero eran amenazas conocidas pero la entrada en escena de los drones FPV ha cambiado la táctica en el campo de batalla en un grado considerable.
Basicamente, esta es la amenaza del FPV cargado con una granada PG-7
Drones de 500 a 2500 euros armados con una granada de RPG que puede costar unas decenas de euros más y que son capaces de dejar fuera de uso un blindado de un impacto, incluyendo carros de combate (tanques) que son el arquetipo del blindado mejor protegido.
Todos lo hemos podido ver. En su momento desde el bando pro-ucraniano o ucraniano se vendió que la entrada en escena de los carros de combate OTAN (Leopard 2, Abrams y Challenger II) iba a cambiar, iban a ser los gamechanger en el campo de batalla...todos los que seguí este blog sabéis que ya antes de que llegasen afirmamos que iban a ser destrozados, como todos los demás... y así fue.
La inmaculada imagen del Abrams, del Leopard 2 y del Challenger II acabó por el suelo porque a medida que entraban en escena eran destruidos y se pudo comprobar que como todos los demás blindados estos tampoco estaban diseñados y tampoco pudieron soportar el choque contra las nuevas amenazas en el campo de batalla ruso-ucraniano.
Lo que ocurre con todos los blindados, incluyendo los carros de combate, es que es imposible proteger a máximo grado todos los volúmenes del vehículo lo que se traduce en que hay partes que tienen un blindaje menor.
Las rejillas y redes han servido para lo que han servido.
La gracia de los drones FPV es que son altamente maniobrables, lo que les permite impactar en cualquier sitio de los volúmenes expuestos y le permite al operador elegir el punto de impacto con gran precisión, intentando alcanzar las zonas menos acorazadas y que una granada de RPG pueda penetrar con cierta facilidad.
Y eso es lo que están haciendo.
Además, es muy sencillo dejar fuera de combate a un blindado de cualquier categoría simplemente atacando su tren de rodaje, sus cadenas por ejemplo. Al romperlas provocas que el blindado pierda movilidad o que incluso quede paralizado, lo que es aprovechado para lanzarle una oleada de drones que si no es al 2º será al 5º y sino al 10º pero acabarán destrozando el carro de combate o cualquier otro vehículo del enemigo, como está sucediendo.
Como este noqueado por rotura de la cadena
La ventaja de los drones FPV son dos:
1ª son muy baratos
2ª no utilizan tecnología avanzada y su fabricación en masa es muy fácil
A partir de ahí pues los diseñadores tienen un grave problema con este tipo de amenazas porque no hay una contramedida eficaz contra esta asimetría de elementos muy baratos y fáciles de fabricar que destrozan plataformas muy caras y difíciles de fabricar.
Por eso en el conflicto ruso-ucraniano los grandes blindados -como los carros de combate- han perdido peso en las operaciones, en favor de vehículos más baratos y fáciles de reponer, como los pick ups que pululan por todos lados armados con cualquier cosa en su parte trasera.
Es un enfrentamiento perdido de antemano, por un lado hay una solución de ataque que se fabrica por millones al año (drones FPV) y por el otro hay unas plataformas que se fabrican por cientos (carros de combate, MRAP, etc), y la cuentas son tan sencillas como parece.
Esta situación tiene toda la pinta de que ha llegado para quedarse, como sucede con las minas terrestres. Más que encontrar una solución eficaz contra los drones FPV estaríamos hablando de aprender a vivir con esa amenaza y con las bajas que pueda provocarte.
Adaptarse a esa nueva situación.
Esto ha traído consigo un debate que ya venía arrastrándose desde hace años y es... los carros de combate tienen futuro en el campo de batalla moderno ?
En mí opinión, no es asumible una desproporción según la cual un drone FPV de 600 euros puede dejar fuera de combate o incluso destruir un blindado de 4 o 9 millones de euros. A diferencia de las minas, que son otra gran amenaza bien conocida, detrás de estos drones FPV hay una intención controlada de atacar, que es clave para todo esto. O sea, no es una mina terrestre que está plantada en un camino o en un prado y el blindado la pisa y detona...no, no, es una munición que se desenvuelve por el campo de batalla, busca el objetivo y lo ataca por su flanco más débil.
Es muy difícil imaginar como podrá ser contrarrestado, si es que algún día lo es.
Además, las soluciones de drones están evolucionando a una velocidad que supera con creces cualquier evolución similar en el capítulo defensivo. Hoy casi todos los drones tienen detrás un operador que es quien lo controla y dirige pero en el futuro a corto o medio plazo estos drones simplemente serán lanzados y serán ellos de forma autónoma quienes lleven a cabo todas las fases del ataque, lo que será una nueva vuelta de tuerca que se sumará a su bajo coste, fácil fabricación en masa y, después, autonomía descargando al componente humano de la ecuación, lo que facilitará las cosas al mando para llevar a cabo su táctica y lograr su estrategia.
Por eso tantas personas cuestionan el futuro del carro de combate, que es un sistema cada vez más caro y difícil de fabricar, que nunca lo va a ser a escala.
Por descontado, se fantasea con armas electrónicas que puedan derribar a toda una bandada de drones FPV apretando un botón -como las famosas armas de pulso electromagnético- pero si algo ha quedado demostrado es que la lanza va muy por delante del escudo y el mejor ejemplo es lo sucedido en el conflicto ruso-ucraniano.
Este es un drone filoguiado:
Es un drone FPV de los de toda la vída sólo que lleva un carrete de fibra óptica que va soltando a medida que avanza. Esa fibra óptica sirve de conexión alámbrica con el operador.
Normalmente los drones FPV tienen una conexión inalámbrica, emiten y reciben una señal y a través de ella el operador lo controla. El problema es que esa conexión inalámbrica podría ser interferida por el enemigo y así estaba sucediendo en el conflicto ruso-ucraniano, cada vez más la interferencia de ambos bandos complicada el uso de los drones FPV.
Entonces los rusos se sacaron de la chistera los drones filoguiados que permitieron a sus drones seguir atacando objetivos ucranianos pese a la gran interferencia electrónica que estos aplicaban, o sea, en la evolución natural entre la lanza (ataque) y el escudo (defensa) la interferencia (defensa) fue superada por la fibra óptica de los drones filoguiados (ataque), demostrando que la evolución es constante en ambos frentes y que la capacidad ofensiva sigue llevando la cabeza tecnológica.
O sea, sí, es probable que se desarrollen soluciones de interferencia para noquear el enlace entre el operador y el drone pero de igual manera es probable que algo permita mantenerla, como de hecho sucede con los drones filoguiados.
Otro tema es que las defensas consigan una solución electrónica que no pase por jammear el enlace de datos entre el operador y el drone sino directamente por "quemar" la electrónica del propio drone, como las armas de energía dirigida, como pueden ser las de microondas o de plasma...bueno, eso es posible pero siendo posible, hoy no lo es y las que se tienen están tan limitadas que su uso en el campo de batalla sería anecdótico.
Algo que como ya hemos comentado, no puede ponerse en la misma balanza que la amenaza de los drones FPV, que son baratos y muy fáciles de fabricar por millones.
El ejemplo perfecto son los LASERs pero esto lo trataremos en otro rato.
Continuará...